El Volkswagen Escarabajo 1300 de 1966 montaba un motor bóxer refrigerado por aire que apenas superaba los 40 CV, pero era prácticamente indestructible y fue uno de los primeros Escarabajos en popularizar este motor. Su diseño apenas cambió respecto a los años 50, demostrando que VW prefería perfeccionar lo probado antes que reinventar nada.
