











Con la llegada de la familia Sportcoupé a Mercedes, la marca de la estrella comenzó a acercarse a un público que demandaba coches con alma deportiva y menos seria. Algunas opciones interesantes a equipar eran el cambio automático con levas en el volante o el luminoso techo solar. En el interior, la calidad, los buenos materiales y el diseño de buen gusto, justificaban en su día los 27.950€ que costaba nuevo
